Cronica de la XXIII Estrella de Javalambre
¿Qué se puede decir de la XXIII edición de la Estrella de Javalambre?, solo una cosa, ¡¡¡espectacular!!!.
Creemos que sin lugar a dudas a sido, si no la mejor, una de las mejores ediciones y más si tenemos presente las predicciones del tiempo que anunciaban temporales de lluvia y nieve por media Península.

El equipo de la organización de la XXIII Estrella de Javalambre de izquierda a derecha:
Esther, Montse, Maite, Bego, Marga, Mariki, Karim, Pacò, Sergio, Peter, Quinti, Emilio, Marcel y Mike.
El fin de semana empezaba para los miembros del Moto Club Zona Estival Salou el jueves, nuestra amiga "Mariki" llegaba desde Sevilla para formar parte por segundo año consecutivo de la mejor organización que ha habido nunca dentro del moto club, y el mismo jueves llegaba el que sería la revelación del fin de semana para todos; nuestro amigo "motard" François Gianola, mas conocido como "Pacò!!!", el cual viajaba a bordo de su Versys desde Niza (Francia).
Después de acomodarlos, terminamos de cargar los dos coches de la organización para que al día siguiente Marga y Karim solo tuvieran que subirse en los respectivos para conducirlos, luego una cena, unas cervezas y a dormir, que al día siguiente tenemos que trabajar y al mediodía salir de ruta hasta Manzanera.
El viernes con un viaje pasado por agua y sorteando camiones por doquier (esas retenciones en la Aldea, Vinaròs, etc, son una vergüenza), llegamos a Manzanera. Poco frío, pero se respiraba ese ambiente inconfundible de la Sierra de Javalambre.
Después de cenar todos juntos en el Duque de Calabria y de alargar la noche entre cubatas, risas e historias hasta altas horas con algunos de los miembros del Motor Club Salou, nos fuimos a descansar, al día siguiente teníamos trabajo de verdad......
El sábado amanece con un sol radiante y con una temperatura perfecta para la época del año que estamos. Empezamos a montar la sala de inscripciones, las pancartas, el caldo de bienvenida, la zona de exposición de las dos Yamaha Super Ténéré de Alex y Pol, y alrededor de las 13 h nos subimos en el 4x4 para hacer el reconocimiento de la pista.
Llegamos al inicio de la pista en Los Olmos, donde el año pasado ya era imposible avanzar en moto. Este año de momento no ha nevado demasiado y parece que podremos subir hasta el refugio. Seguimos ascendiendo, pero a los 10 km ya empezamos a encontrarnos con pequeñas zonas de nieve, y al final lo previsible; al entrar en la vertiente norte de la pista (la sombra) nos topamos de cara con un "nevero" (que por cierto, hay que ponerle nombre ya que casi cada año está ahí). Completamente helado y de unos 100 m. de largo hace imposible la ascensión mas allá de ese punto en moto...
En ese mismo instante decidimos que el lugar de entrega de la medalla Estrella de Javalambre será un poco más abajo, en una gran explanada que facilitará a los participantes el parar para tomar el café con leche y croissant que les teníamos preparados y recoger la medalla, para ello Marga, Marcel, Sergio, Quinti y Karim habían subido un buen rato antes, teniendo que soportar el frío de las primeras horas de la mañana.
Después de comer y habiendo charlado un rato con los dos "Invitados Estrella", Alex y Pol, nos ponemos nuevamente manos a la obra. Abrimos inscripciones y comienzan a llegar los primeros participantes.
Durante toda la tarde, en la zona de exposición de las dos Yamaha, se ofrece a los que por allí pasan, un caldo caliente, que aunque este año no hace especialmente frío, se agradece y reconstituye a los que charlan un rato con sus dos propietarios, los cuales les explican pequeñas anécdotas de su viaje a Islandia y de las monturas.
La tarde va transcurriendo, unos deciden pasarla en el bar, otros aprovechan para ver el pueblo, y otros se acercan al centro cívico de Manzanera, dónde les habíamos preparado el audiovisual de Pol y Alex. La verdad es que se hizo muy ameno el rato que duró, la gente se fue animando y lanzaban preguntas a los dos jóvenes viajeros sobre su periplo por tierras islandesas. Un buen rato que esperamos podamos repetir en próximas ediciones.

Después de cenar con varios amigos a los cuales vemos muy de tanto en tanto, ¿verdad Nacho y César?, nos abrigamos y nos dirigimos a la plaza del castillo, dónde Peter explica a los asistentes el estado de la pista y nombra a los compañeros honrados en el minuto de silencio. Acto seguido la gente va cogiendo en la hoguera la antorcha, se sube en la moto y se dan dos vueltas por las calles de Manzanera, convirtiéndolas en una lengua de luces, ruido y fuego mientras los habitantes aplauden a los moteros como cada año. Ese momento llena a más de uno de calor humano y le invade de sentimientos hacía los que nos han dejado.
Alrededor de las 00h empieza el baile en el centro cívico. Los cubatas, los amigos y alguna que otra conocida canción, hace que poco a poco la gente se vaya soltando y llenando el centro del local. Aquí es dónde la mayoría de integrantes de la organización nos vamos a descansar, al día siguiente tenemos más curro. Según nos han contado la fiesta se alargó hasta bien entradas las 6 de la mañana, eso si, habiendo calentado horas antes a más de uno con el strip tease.
El domingo repunta con un poco de viento helado, pero aún así la gente responde correctamente y se van levantando para subir a por la Estrella de Javalambre. A medida que vamos ascendiendo, da la sensación de que arriba en la pista se estará mejor que en el pueblo, y así es, el café con leche y el croissant hace que los participantes se queden un rato charlando y haciéndose las fotos de rigor. En ese momento es cuando aparece nuestro amigo asturiano Fadón, que totalmente emocionado recoge su merecida medalla y hace que a más de uno de nosotros se nos salte una lagrima al verle cumpliendo uno de sus sueños (es un larga historia para los que no le conocéis). Grande Fadón, grande.

Este año la estrega de la medalla conmemorativa Estrella de Javalambre se realizó en una gran esplanada, facilitando el aparcar para tomar un café con leche y croissant.
Siguiendo el programa previsto los participantes al igual que la subida, empiezan a descender cada uno a su ritmo, convirtiéndose la pista en un lugar de transito de todo tipo de motos, desde las más endureras, pasando por las maxitrails, las custom, alguna que otra deportiva y de pesadas motos de turismo.
Algún que otro participante se llevó algún susto sin consecuencias, quizás sorprendido por su propia inexperiencia en ese tipo de firme que por el estado real de la pista, el cual este año era excepcional. Son las 12.25 h y bastantes "perezosos" siguen subiendo la pista, y es que la noche confunde a más de uno y seguramente el calor de las mantas también (a esa hora estaba parado en mi moto a la entrada de Los Olmos).
Después de dar un margen de sobra a que puedan bajar todos de la pista y hayan dejado todo recogido y montado en las motos, se abren las puertas del centro cívico a las 13.30 h, dónde hay preparadas tres filas de mesas con aperitivo para todos. Mientras tanto en el escenario se comienza el sorteo de los regalos entre los inscritos. Destacar que muchos asistentes ya se habían marchado, con lo cual se volvían a sortear los cascos, las maletas, loas cascos y bolsas sobredepósitos de Givi, el casco con bluetooth de Origine, los packs de Motorex, el vale de neumáticos de Pueyo, los anoraks y el barbo de Rodi, el vale de un juego de disco de freno de NG, y el merchandising, tanto de Kawasaki como de NG.
Fin de la reunión alrededor de las 14.30 h, y mientras los asistentes se marchaban camino a sus respectivos hogares, nosotros nos quedábamos recogiéndolo todo. Alrededor de las 17.30 h emprendíamos el retorno a Salou con el convencimiento de que había sido una de las mejores ediciones de la Estrella de Javalambre. Solamente una sorpresa nos aguardaba antes de partir; los copos de nieve de la Sierra de Javalambre que nos despedía y las rachas de aire que parecían decirnos que ya se había volado todos los meses de preparativos esperando una nueva edición; la XXIV.
Gracias a tod@s los que habéis compartido este magnífico fin de semana con nosotros, y en especial a los que habéis formado parte de la organización con vuestro apoyo, risas, etc, etc, sin vosotros todo esto no sería posible, al igual que sin la gente de Manzanera y en especial de Jorgito, Fernando, Loli, Rubén, Jessi, Marisa,... etc, etc.










